Las listas de verificación de pausa quirúrgica mejoran la seguridad de la anestesia fuera del quirófano (NORA)

Candace Chang, MD, MPH; Ryan Dudley, MD

Introducción

Las listas de verificación reducen la morbilidad y la mortalidad por procedimientos quirúrgicos.1 Aunque el uso de estas listas de verificación ahora está generalizado en los quirófanos, su adopción en otras áreas relacionadas con las cirugías es inconstante, pero no menos importante. Los retos de la anestesia fuera del quirófano (NORA) incluyen una dinámica de equipo ineficaz, un lugar alejado de la ayuda, procedimientos desconocidos y obstáculos físicos presentes en el entorno de trabajo.2,3 Además, los estudios han mostrado que los pacientes que reciben NORA tienden a ser mayores y a tener más comorbilidades comparados con los pacientes del quirófano (OR).4 Las complejidades que conlleva un lugar remoto con una estructura física única y un personal que puede no estar familiarizado con el trabajo en centros donde se administra NORA hacen que la lista de verificación de pausa quirúrgica sea aún más importante para establecer una base común que garantice una atención óptima al paciente. El propósito de esta revisión es destacar los aspectos importantes para el diseño y la aplicación de una lista de verificación de NORA basada en la experiencia de nuestra institución.

Muchos aspectos de la lista de verificación de pausa quirúrgica son similares en el OR y en los centros donde se administra NORA, pero hay algunos aspectos exclusivos, o que son más importantes de destacar, en los centros con NORA. Por ejemplo, esperar a que el paciente esté preparado y tapado antes de iniciar la pausa quirúrgica es una práctica habitual en el OR. Sin embargo, recomendamos hacer la pausa quirúrgica con el paciente en el lugar donde se usará NORA antes de la administración de anestesia, por la posible idiosincrasia de los procedimientos. Por ejemplo, el posicionamiento para un procedimiento guiado por tomografía computarizada (CT) puede depender de una CT inicial; no es conveniente poner al paciente boca abajo después de que ya esté intubado y boca arriba en la camilla de CT. Otra posibilidad es la necesidad de aislamiento pulmonar para un procedimiento quirúrgico, que los radiólogos pueden olvidar comunicar a los profesionales de la anestesia con antelación.

Lista de verificación

Nuestra lista de verificación se centra en cuatro categorías esenciales: 1. paciente, 2. procedimiento, 3. equipo y 4. respuesta de emergencia.

  1. Paciente: La información del paciente en la lista de verificación de NORA es muy similar a la que se usa en el quirófano. Aquí se cubre la información habitual de identificación del paciente, el peso y las alergias. Otra información puede incluir resultados de pruebas de embarazo, el estado del COVID‑19 y estudios de coagulación. También se debe analizar la disposición del paciente. En los centros donde se administra NORA, los profesionales encargados del procedimiento suelen ser consultores y no el equipo de atención primaria, lo que pone de manifiesto la necesidad de esclarecer los planes de alta, incluyendo el lugar de atención postanestésica y si el paciente ingresará al hospital o recibirá el alta después del procedimiento.
  2. Procedimiento: Debe analizarse la posición del paciente, la duración de la intervención, las posibles complicaciones y el dolor previsto después de la intervención, especialmente si el profesional de anestesia no está tan familiarizado con el procedimiento. Los pacientes que reciban anestesia general necesitan una posición y una protección adecuadas, profilaxis de trombosis venosa profunda y un control de la temperatura. Es posible que el personal de los centros donde se administra NORA no esté tan acostumbrado a hacer estas intervenciones y tenga que reunir el equipo adecuado.
  3. Equipo: La dinámica del equipo puede ser un reto, ya que es posible que los miembros del equipo del procedimiento no trabajen habitualmente con profesionales de la anestesia. Establecer una relación mediante presentaciones puede facilitar un mejor trabajo en equipo y tiene un papel fundamental en la respuesta de emergencia. Todo el equipo debe participar en la pausa quirúrgica para asegurarse de que se han respondido las preguntas de todos y de que hay una comprensión compartida del plan de atención. En nuestra institución, el equipo de anestesia no se logró establecer la práctica de hacer una pausa quirúrgica en NORA hasta que hubo participación de todo el equipo (médicos, enfermeros y técnicos) en el proceso.5
  4. Respuesta de emergencia: Uno de los mayores retos de la NORA es el hecho de administrarse en un lugar remoto, lejos de la disponibilidad inmediata de más personal de anestesia y equipos de reanimación. Por lo tanto, garantizar la disponibilidad de los números de contacto de emergencia de otros proveedores y técnicos de anestesia es esencial cuando se necesita ayuda. Hemos establecido un sistema para escribir estos números de contacto en una pizarra de pausa quirúrgica, para garantizar que todos los miembros del equipo tengan esta información y que alguien que no sea el equipo de anestesia pueda llamar para pedir ayuda cuando sea necesario. Dónde están el carro de reanimación y el carro de hipertermia maligna más cercano debe averiguarse en la pausa quirúrgica.

Para la pausa quirúrgica, usamos una pizarra grande con indicaciones para todos los puntos clave de la lista de verificación (ver la Figura 1). Hemos observado que la señal visual de los puntos de la lista de verificación es fundamental para el éxito de la pausa quirúrgica. La lista de verificación visualizada permite una comprensión compartida del plan de atención, facilita la participación activa y garantiza el acceso a la información esencial durante el procedimiento.

Figura 1. Ejemplo de una lista de verificación de pausa quirúrgica de NORA, que muestra las cuatro categorías principales: paciente, procedimiento, miembros del equipo y contacto de emergencia.

Figura 1. Ejemplo de una lista de verificación de pausa quirúrgica de NORA, que muestra las cuatro categorías principales: paciente, procedimiento, miembros del equipo y contacto de emergencia.

Conclusión

Establecer una lista de verificación requiere algo más que simplemente poner una pizarra y esperar que la gente la use. Como en cualquier proyecto de mejoría de la calidad, la participación de todo el equipo es fundamental para el éxito de la implementación. Una pausa quirúrgica exitosa debe incluir los temas que los profesionales encargados del procedimiento, los profesionales de la anestesia, los enfermeros, los técnicos y los pacientes han determinado que es importante analizar antes del procedimiento. Después de la aplicación de la lista de verificación, la solicitud de comentarios es fundamental para el éxito a largo plazo. Es poco probable que un profesional de la anestesia se concentre solo en la pausa quirúrgica sin la participación de otros miembros del equipo. Los profesionales de la anestesia suelen estar concentrados en tareas prácticas relacionadas con poner las vías intravenosas, los monitores y preparar la administración, y es posible que olviden dirigir la pausa quirúrgica. Creemos que hay que emular la práctica habitual de salas, en la que el profesional del encargado del procedimiento o el enfermero circulante dirige la pausa quirúrgica. Después de implementar la pausa quirúrgica, con la evaluación del cumplimiento se pueden establecer expectativas y garantizar que la pausa quirúrgica se integre al flujo de trabajo de los centros donde se administra NORA.

La prevención de eventos adversos y la preparación del escenario para una respuesta óptima a eventos imprevistos requiere una preparación previa del equipo. Practicar sistemáticamente una pausa quirúrgica antes de anestesiar a un paciente para un procedimiento con NORA establece una base común para los miembros del equipo.

La pausa quirúrgica de NORA también aumenta la conciencia de los eventos previstos durante el procedimiento y facilita los métodos para acceder a más ayuda cuando sea necesario. Este proceso garantizará que los procedimientos de rutina se desarrollen, ya que las preocupaciones pueden analizarse con antelación, y también ayuda a establecer las medidas adecuadas si se produce un evento adverso. Dada la complejidad del trabajo con NORA, esta preparación previa podría evitar una morbilidad importante e incluso la mortalidad.

 

Candace Chang es profesora auxiliar de Anestesiología en University of Utah, Salt Lake City, UT.

Ryan Dudley es becario de Anestesia Pediátrica en Cincinnati Children’s Hospital, Cincinnati, OH.


Los autores no tienen conflictos de intereses.


Referencias

  1. Haynes AB, Weiser TG, Berry WR, et al. A surgical safety checklist to reduce morbidity and mortality in a global population. N Engl J Med. 2009;360:491–499.
  2. Chang B, Kaye AD, Diaz JH, Westlake B, Dutton RP, Urman RD. Interventional procedures outside of the operating room: results from the National Anesthesia Clinical Outcomes Registry. J Patient Saf. 2018;14:9–16.
  3. Walls JD, Weiss MS. Safety in non-operating room anesthesia (NORA). APSF Newsletter. 2019;34:3–4, 21. https://dev2.apsf.org/article/safety-in-non-operating-room-anesthesia-nora/. Accessed February 14, 2021.
  4. Nagrebetsky A, Gabriel RA, Dutton RP, Urman RD. Growth of nonoperating room anesthesia care in the United States: a contemporary trends analysis. Anesth Analg. 2017;124:1261–1267.
  5. Dudley R, Chang C. Time out for pediatric radiation therapy—a patient safety initiative. Poster session presented at 66th Annual Update in Anesthesiology, Park City, UT. February 2021.